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La Puerta del Misterio

El Pentágono subvenciona un micro que se adhiere a la muela permitiendo hacer llamadas desde dentro de la cabeza

El Pentágono subvenciona un micro que se adhiere a la muela permitiendo hacer llamadas desde dentro de la cabeza
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Si ves a alguien hablando solo, puede que no esté loco: Podría ser sólo un agente secreto. El Pentágono acaba de invertir la asombrosa suma de 10 millones de dólares en la tecnología “Molar Mic” de una empresa californiana. El Molar Mic permite a los usuarios enviar y recibir transmisiones de radio discretamente con un dispositivo que se adhiere al diente molar. El dispositivo casi invisible elimina la necesidad de micrófonos externos, auriculares y audífonos.

Cuando esta tecnología salga a la calle, nunca sabrás quién te está mirando

La inversión del Departamento de Defensa de los Estados Unidos (DOD) financiará las pruebas de campo y el despliegue del micrófono Molar, que se anuncia como el próximo Bluetooth.

Sonitus Technologies, la compañía de tecnología de comunicaciones inalámbricas detrás del Molar Mic, recibió fondos desde el principio de In-Q-Tel, el brazo de inversión sin fines de lucro de la CIA. En estos momentos el dispositivo está listo para una prueba más profunda.

Peter Hadrovic, CEO de Sonitus, no dirá si los operativos de la CIA ya están usando el dispositivo, pero sí dijo que Molar Mic ha estado en Afganistán y ha sido utilizado en operaciones de rescate en Estados Unidos.

Cómo funciona el micrófono molar?

Para transmitir audio, el Molar Mic cuenta con una boquilla equipada con un micrófono a prueba de agua, que se adapta a los dientes del usuario.

Después de colocarse en su lugar, todo lo que el usuario tiene que hacer es hablar normalmente y el dispositivo enviará el audio a un transmisor de radio, que se lleva en un lazo alrededor de su cuello. El transmisor de cuello envía el audio a una segunda unidad de radio que se lleva en otra parte del cuerpo. El segundo transmisor enviará el audio al receptor.

Para recibir transmisiones, las cosas funcionan un poco diferente. Como explica Futurism:

La boquilla traduce el audio entrante en vibraciones en los dientes. Estas vibraciones viajan a través de los huesos de la mandíbula y el cráneo hasta el oído interno, lo que las convierte automáticamente en sonidos. El resultado es un audio que suena como si viniera de dentro de la propia cabeza de la persona.

Según Hadrovic, los usuarios deberían ser capaces de entender las transmisiones desde el principio, pero esa recepción mejorará a medida que el usuario se ajuste al dispositivo. “Durante un período de tres semanas, su cerebro se adapta y mejora su capacidad para procesar el audio”, explicó.

En 2017, los paracaidistas del 131º utilizaron el Molar Mic durante las operaciones de rescate del huracán Harvey en Texas.

Hadrovic dice que los militares estaban contentos con el rendimiento del producto durante sus operaciones, que implicaban mucha agua, helicópteros y mucho ruido externo.

“Este tipo está parado en el agua hasta el cuello, tratando de subir a un civil a un helicóptero. Dice: ‘No hay manera de que pueda comunicarme con el jefe de la tripulación y el piloto si no estuviera usando su producto'”, recuerda Hadrovic.

El futuro de la comunicación

No hay duda de que un dispositivo similar llegará finalmente al mercado civil, aunque puede llevar algunos años. El GPS, los teléfonos móviles y otras tecnologías “comunes” que utilizamos hoy en día empezaron en alguna parte, después de todo.

“Mientras miramos a la futura interfaz hombre-máquina… el ser humano crea una gran cantidad de información, algunas de ellas intencionadas, otras no intencionadas. Hablar es una forma de crear información”, comentó Hadrovic.

“Una vez que has hecho algo digital, la información puede ser intercalada… Tenemos una enorme cantidad de oportunidades para comunicarnos fuera de la persona y de vuelta a la persona, información que puede ser recolectada de ella y procesada fuera de línea y devuelta en un bucle de retroalimentación agradable. Lo que hemos hecho es invertir en la plataforma que soportará estos elementos futuros”, afirmó.

El futuro de la comunicación es emocionante para algunos, mientras que para otros es preocupante. A medida que nuestra conectividad aumenta, la privacidad y la libertad disminuyen. La gente de hoy ya está pegada a sus teléfonos, y sus teléfonos rastrean cada uno de sus movimientos y palabras. ¿Qué sucederá cuando estos dispositivos se adhieran a nuestros dientes o se monten dentro de nuestras cabezas? La privacidad, y la libertad que viene con ella, pronto podría ser cosa del pasado.

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Fuentes | CDN | Futurism