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La Puerta del Misterio

Los misteriosos cráneos alargados de hace 1.500 años de Alemania pertenecían a ‘novias bárbaras’

La transición de la Antigüedad tardía a la Edad Media está marcada por dos acontecimientos clave en la historia europea, la caída del Imperio Romano de Occidente y la migración hacia este Imperio de varias tribus bárbaras como los godos, los alemanes, los francos y los lombardos. Esto dio como resultado una profunda transformación cultural y socioeconómica en todo el continente, y muchos asentamientos de esta época se desarrollarían posteriormente en los pueblos y ciudades que todavía conocemos en la actualidad.

Un equipo internacional dirigido por la antropóloga Michaela Harbeck (izquierda), de la Colección de Antropología y Paleoanatomía del Estado de Baviera (SAPM) y el genetista de poblaciones, el profesor Joachim Burger (derecha), de la Universidad Johannes Gutenberg de Mainz (JGU) ha realizado el primer análisis genómico de las poblaciones que vivían en el antiguo territorio del Imperio Romano en Baviera (Alemania), desde aproximadamente el 500 d.C., y ha proporcionado la primera mirada directa a la compleja dinámica de poblaciones de lo que popularmente se conoce como Período de Grandes Migraciones, o “Völkerwanderung” en alemán.

Además de los antropólogos de Mainz y Munich, el equipo también incorpora al Dr. Krishna Veeramah (izquierda), genetista de poblaciones de la Universidad de Stony Brook, en los EE. UU., así como a compañeros del Reino Unido y Suiza.

En el estudio interdisciplinario, financiado por la Fundación Volkswagen, el equipo de investigación internacional analizó los genomas antiguos de casi 40 personas de la Edad Media del sur de Alemania. Mientras que la mayoría de los bávaros antiguos se veían genéticamente como europeos del norte y centro, un grupo de individuos tenía un perfil genético bastante diferente y diverso.

Los miembros de este grupo eran particularmente notables en el sentido de que eran mujeres cuyos cráneos se habían deformado artificialmente casi inmediatamente al nacer. Estas enigmáticas deformaciones le daban al cráneo una forma muy característica de torre que se han hallado en antiguas poblaciones de todo el mundo y de diferentes períodos de tiempo.

“Los padres envolvían las cabezas de sus hijos con vendajes durante unos meses después del nacimiento para lograr la forma deseada de la cabeza”, explica la Dra. Michaela Harbeck. “Es difícil saber por qué llevaban a cabo este elaborado proceso, pero probablemente era usado para emular un cierto ideal de belleza, o quizá para indicar la afiliación a un determinado grupo”.
Desde hace tiempo los investigadores solo han especulado sobre los orígenes de esta práctica en la Europa medieval. “La presencia de estos cráneos alargados en algunas zonas de Europa del Este se suele atribuir a los nómadas hunos, liderados por Atila, durante su invasión del Imperio Romano de la zona oriental, pero la aparición de estos cráneos en Europa occidental es muy misteriosa, pues están muy al margen de su territorio”, dijo el Dr. Krishna Veeramah, primer autor del estudio.

Los investigadores han analizado los datos genómicos de 41 individuos de diferentes sitios arqueológicos de la actual Baviera, en el sureste de Alemania. Foto: PNAS.

Tras analizar el ADN obtenido de estos cráneos alargados, el equipo del profesor Joachim Burger reveló que estas mujeres probablemente emigraron a los primeros asentamientos bávaros del este de Europa.

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“Aunque hay evidencia de que hubo alguna contribución genética de Asia Central, el análisis genómico apunta al hecho de que las mujeres con cráneos deformados en esta región son genéticamente más similares a los europeos del sudeste de hoy en día, y que los hunos probablemente jugaron un papel menor al transmitir directamente esta tradición a Baviera”, señaló Burger. Además de sus cráneos deformados, estas mujeres también tendían a tener el cabello y el color de ojos más oscuros que los otros bávaros con los que estaban enterrados y con los que probablemente convivían con los que tenían cabello rubio y ojos azules.


Vista frontal de los cráneos de la Edad Media temprana, excavados en Baviera, en el sureste de Alemania. Foto: State Collection for Anthropology and Palaeoanatomy, Munich.

Pero la migración de mujeres a Baviera no solo involucró a aquellas que poseían cráneos alargados. Solo un poco más tarde, se pueden identificar dos mujeres que se parecen más a los griegos y turcos modernos de hoy en día. En contraste, no hubo evidencias de hombres con perfiles genéticos drásticamente diferentes. “La mayoría de estas mujeres extranjeras se encontraron con bienes funerarios que parecen poco comunes en comparación con el resto de la población enterrada”, agregó Veeramah. “Estos casos de migración femenina habrían sido invisibles desde el punto de vista de la cultura material”.

Los bienes funerarios hallados en las tumbas de las mujeres inmigrantes son un reflejo tanto de las costumbres locales como de otras culturas materiales más distantes. Foto: Bavarian State Archaeological Collection.

Bienes funerarios de un cementerio de la Edad Media temprana en Altenerding, en Baviera. Foto: Bavarian State Archaeological Collection.

“Esto es un ejemplo de movilidad femenina de largo alcance que une espacios culturales más grandes y pudo haber sido una forma para que grupos distantes formasen nuevas alianzas estratégicas en aquella época de gran agitación política en ausencia de una hegemonía romana previa”, dijo Burger. “Debemos esperar que muchos más fenómenos dinámicos poblacionales sin precedentes hayan contribuido a la génesis de nuestras primeras ciudades y pueblos”.

“Curiosamente, aunque nuestros resultados son preliminares, no hay rastros importantes de ascendencia genética en estos primeros habitantes de Baviera que podrían haber venido de soldados del ejército romano”, dijo Harbeck. “Necesitamos seguir investigando sobre una base aún más amplia sobre la ascendencia celta y romana en estos primeros bávaros”.

Fuentes: Universidad Gutemberg | National Geographic