Nuevos descubrimientos subacuáticos en Grecia revelan el carácter de la ingeniería romana antigua

Nuevas excavaciones arqueológicas en la antigua ciudad de Corinto, en Grecia, han revelado evidencia de la ingeniería romana a gran escala. Lequeo era uno de de los dos puertos que conectaban la ciudad de la antigua Corinto con las redes comerciales mediterráneas.

Lequeo se encuentra en el golfo de Corinto, mientras que Céncreas se encuentra al otro lado del estrecho de Corinto en el mar Egeo. Estos dos puertos estratégicos convirtieron a Corinto en un lugar de gran poder en el período clásico, pero los romanos destruyeron la ciudad en el año 146 a.C. cuando conquistaron Grecia. Julio César reconstruyó la ciudad y sus puertos en el año 44 a.C. Ahora, las excavaciones realizadas por el Lechaion Harbor Project han revelado la impresionante ingeniería del Imperio Romano.

La colonia corintia de César se convirtió en uno de los puertos más importantes del Mediterráneo oriental. Las naves llenaron Lequeo con productos internacionales y Corinto se hizo tan famoso por el lujo y el vicio, que un proverbio griego afirmó que “no todos pueden permitirse ir a Corinto”.

Sin embargo, mientras en las monedas antiguas se representa un formidable puerto con un gran faro, los restos visibles de Lequeo son escasos. Actualmente los visitantes de la costa pueden ver los cimientos de dos grandes estructuras que forman el puerto exterior, pero todo el resto está enterrado bajo siglos de sedimentos. Las excavaciones recientes están empezando a revelar los secretos de este antiguo puerto.

Los arqueólogos subacuáticos Matej Školc y Alex Tourtas excavan el dique L-M2 en el puerto exterior. Foto: Spyros Kokkinakis & Bjorn Lovén / LHP 2017


El arqueólogo subacuático Matej Školc excava cuidadosamente la cimentación del dique L-M2. Foto: Vassilis Tsiairis / LHP 2017

El equipo encontró un puerto complejo que cambió con el tiempo. En el siglo I d.C., Lequeo tenía un gran puerto exterior de 40.000 metros cuadrados y un puerto interior de 24.500 metros cuadrados. Las cuencas y el acceso al puerto fueron delineados por grandes moles y muelles construidos con bloques de piedra de cinco toneladas cada uno, incluyendo un dique de 45 metros de longitud y 18 de ancho. Alguna vez Lequeo tuvo la gloria de una serie de edificios monumentales extraordinarios, como un faro que aparece representado en monedas y una estructura monumental en una isla en el medio de la cuenca interior.

Moneda corintia de época romana (177-192 d.C.) que muestra un faro. Foto: Münzkabinett der Staatlichen Museen zu Berlin Acc. 1852/955

El monumento a la isla sigue siendo un misterio, pero los arqueólogos especulan que podría ser un santuario religioso, la base de una gran estatua o una oficina de aduanas. Sin embargo la isla fue utilizada solo por un breve período. “El monumento a la isla fue destruido por un terremoto entre el 50 y el 125 d.C. Puede ser la primera evidencia del terremoto de alrededor del año 70 d.C., bajo el emperador Vespasiano, mencionado en fuentes literarias antiguas”, dice Guy Sanders (izquierda), quien previamente dirigió excavaciones en Corinto.

En el siglo VI dC, una nueva cuenca, que medía aproximadamente 40.000 metros cuadrados, tuvo que ser construida para servir al Corinto bizantino. El sedimento había llenado áreas de las cuencas más tempranas y un gran terremoto levantó el área alrededor de Lequeo en más de un metro.

Los restos del misterioso monumento situado en una isla en el centro de la dársena 3 del puerto de Lequeo. Foto: Spyros Kokkinakis & Bjorn Lovén / LHP 2017

Las estructuras de bloques de piedra son hazañas impresionantes de la ingeniería, pero el proyecto está revelando información sobre el proceso de construcción del puerto a través de cajones de madera y pilotes utilizados como cimientos. Los elementos de madera raramente sobreviven a lo largo de los siglos, pero los depósitos subterráneos están entre los pocos lugares donde se pueden conservar materiales orgánicos.

“Durante casi dos décadas he estado buscando el contexto arqueológico perfecto donde se conserva toda la materia orgánica que normalmente no se encuentra en la tierra”, dice el director del estudio, Bjørn Lovén (derecha).

Si bien se puede inferir mucho de los restos de piedra, el descubrimiento de elementos de madera proporciona más información sobre el antiguo proceso de ingeniería. La madera es el santo grial para los arqueólogos y algunos de los artefactos descubiertos en Lequeo están tan bien conservados que parecen haber sido cortados ayer. Además de la infraestructura de madera, el equipo excavó delicados objetos orgánicos que incluían semillas, huesos, parte de un polea de madera y pedazos de madera tallados.

Foto: Pilotes de madera.

Poste de madera de 2.000 años de antigüedad perfectamente conservado. Foto: Angeliki Zisi / LHP 2017

Los arqueólogos también están encontrando evidencia de la vida cotidiana en la antigua Corinto. Han encontrado cerámicas que transportaban bienes comerciales que se originaban en Italia, Túnez y Turquía. Los artículos marítimos, como anclas y anzuelos, hablan de la vida a lo largo de la costa.
El trabajo en Lequeo se encuentra en aguas poco profundas pero presenta varios desafíos significativos. Es un entorno marino altamente activo, que hace que las zanjas de excavación se llenen rápidamente con sedimentos de la acción de las olas. Durante la noche se pueden acumular varias toneladas de arena en las áreas de excavación.

Ancla encontrado durante la excavación del misterioso monumento en la isla. Foto: Vassilis Tsiairis / LHP 2017

El equipo está usando los métodos científicos más recientes para superar estos obstáculos. Los geoarqueólogos perforaron y usaron drones para mapear los cambios costeros en el área, lo que resultó en el sorprendente descubrimiento de una nueva cuenca portuaria. El estudio de sedimentos muestra cómo el puerto se sedimentó con el tiempo y qué áreas habrían sido accesibles en diferentes períodos. Ahora realizan un análisis de ADN para comprender el “paisaje genético” de los árboles, plantas y animales que habitaron la región hace 2.000 años. La información de estos diferentes métodos científicos algún día puede permitir una reconstitución de Lequeo en cada periodo.

El proyecto es una cooperación entre el Instituto Danés en Atenas, la Universidad de Copenhague y la Delegación de Antigüedades Subacuáticas del Ministerio de Cultura griego. Está dirigido por el Dr. Bjørn Lovén y el Dr. Dimitris Kourkoumelis, y por los subdirectores Paraskevi Micha y Panagiotis Athanasopoulos.

Vías| elciudadanocl. | The Guardian | National Geographic

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